Sainte-Chapelle

Foto: Xin Sy

La Sainte Chapelle fue construida por el rey San Luis para guardar la Corona de Espinas de Cristo, una preciosa reliquia adquirida por el rey a Balduino II, emperador de Constantinopla, a mediados del siglo XIII.

Era una de las reliquias más preciadas del orbe, y su posesión había de dar gran prestigio a la monarquía francesa y a la ciudad de París, que quedaría así convertida en una nueva ciudad santa. En pleno apogeo medieval, el hecho de que el rey de Francia se hallara en posesión de la Corona del Rey de reyes le concedía una especie de primacía entre todas las monarquías de la Cristiandad. Por eso, el rey decidió construir un edificio especial sólo para ella, que estaría englobado dentro del Palacio real.

El edificio quedó terminado en un plazo asombrosamente breve: de 1242 a 1248. Apenas 7 años para construir un edificio de rara perfección, que causaría la admiración de Europa... Y que resiste al paso de los siglos a pesar de su aparente fragilidad.

Descripción

La Sainte Chapelle consta en realidad de dos capillas: la capilla baja, a modo de cripta, de sólo 6 metros y medio de altura. Y sobre ella la capilla alta, un espacio que causa verdadero asombro, pues parece desafiar las reglas más elementales de la arquitectura. Las paredes, de 20 metros de altura, han sido suprimidas, sustituidas por vidrieras para que el sol inunde toda la estancia con sus rayos.

Las vidrieras

Lo más característico de la Sainte Chapelle son sin duda las vidrieras. Todas las estructuras del edificio se han organizado en función de estos grandes ventanales. Hay 4 en cada pared lateral, 7 más estrechas en el ábside, y el gran rosetón occidental, de estilo distinto del resto porque es siglo y medio posterior. En total, 16 grandes ventanales, que forman una superficie de 750 metros cuadrados y contienen más de 1.000 escenas bíblicas.

Su estado de conservación es bastante bueno. La mayoría de las escenas son todavía del siglo XIII, de una gran calidad artística. Y se puede decir que es uno de los conjuntos vitrales medievales más importantes del mundo.

El relicario

El relicario era el corazón del monumento y su razón de ser. El baldaquino que servía de soporte al arca de las reliquias fue destruido durante la Revolución. El que ahora ocupa su lugar es una fiel reconstrucción del original, llevada a cabo en el siglo XIX, durante la gran restauración de la Sainte Chapelle.

Pero la Capilla no custodia ya las reliquias de la Pasión, y ninguna liturgia especial se desarrolla en su interior. El monumento ha perdido su nervio. Ha sido "desvitalizado". El baldaquino sin urna produce ahora una extraña sensación de vacío. La Corona de Espinas se custodia hoy en la catedral de Notre-Dame, en la capilla central de su ábside, donde se expone periódicamente a la veneración de los fieles.

La policromía

Una de las principales decisiones que tomaron los restauradores del monumento en el siglo XIX fue reintegrar (de un modo imaginativo, pero que se acerca mucho al original) la policromía de las paredes, columnas y bóvedas, que había desaparecido en buena parte. El interior de la capilla alta y de la capilla baja fueron policromados de modo exuberante, sin dejar que asome en ningún punto el color de la piedra.

El resultado fue todo un éxito, reconocido incluso por sus detractores iniciales, y sentó las bases para restauraciones similares en templos de toda Francia.

Las esculturas

Apóstol melancólico de la Sainte-Chapelle

Apóstol "melancólico"

Los dos portales de ingreso a las respectivas capillas, la alta y la baja, sufrieron graves mutilaciones durante la Revolución, que los dejaron inservibles. Las esculturas que ahora se muestran son obra de los restauradores del siglo XIX.

En cambio, sí se ha conservado en parte una colección de estatuas de gran valor artístico: la serie de los 12 apóstoles, colocados en la base de las columnas. La extraordinaria calidad de estas tallas se observa mejor en algunos originales expuestos en el museo de Cluny, que han perdido casi toda su policromía, como el que puedes ver en esta imagen, conocido como "el apóstol melancólico" por la expresión de su rostro.

Visita al Monumento

Una de las cosas que más llaman la atención al visitar la Sainte Chapelle es la extraña posición que ocupa, encajonada en un estrecho patio del Palacio de Justicia. Es uno de los pocos edificios que se conservan del antiguo Palacio de los Reyes y ya no se entiende bien la posición que ocupaba en aquel complejo. En realidad, el arrinconamiento que sufre el edificio en la actualidad comenzó poco antes de la Revolución Francesa, cuando Luis XVI decidió hacer más rectilinio y uniforme el patio de honor del Palacio. Para ello construyó una nueva galería a la izquierda de la escalinata de acceso, que es la que ahora oprime en exceso a la Capilla.

Escoger bien el momento

La luz del sol es la protagonista absoluta de este monumento, de tal modo que la percepción que obtenemos de él depende de la hora del día en que se visita. El interior de la Sainte Chapelle es un espacio lleno de magia a primera hora de un día luminoso. Pero resulta mortecino, apagado y sin gracia a última hora del día.

Por eso es tan importante escoger bien el momento de la visita. No hace falta que el día sea soleado; basta con que sea luminoso. El mejor momento es la primera hora de la mañana. A partir de cierta hora de la mañana, las vidrieras de la pared Norte empiezan a apagarse y perder gracia.

Información práctica

Estos son los datos que debes conocer en cuenta cuando vayas a visitar el monumento:

Colas de acceso

Pueden ser muy largas en algunos momentos, y son dos distintas:

  • Cola para el acceder al patio: se trata de un control de seguridad (detector de metales) y no se puede saltar con ninguna entrada especial. La entrada al patio es gratuita y permite ver el exterior de la Capilla, así como acceder al Patio de Honor del Palacio de Justicia.
  • Cola para acceder a la capilla: esta cola también puede ser larga, y se forma en la taquilla del monumento. Si ya tienes comprado el billete, no tienes que hacer la cola. Sáltatela y vete directamente al control de la entrada.

Para evitar la segunda cola, aquí puedes comprar por adelantado y sin sobrecostes, los billetes de entrada:

Entrada
Sainte Chapelle
Comprar
Entrada conjunta
Ste-Chapelle y Conciergerie
Comprar

De la Conciergerie hablamos en otra página distinta. Este es el mapa de acceso a ambos monumentos:

Al interior de la la Sainte-Chapelle se accede por la Capilla baja. El acceso a la Capilla alta se realiza a través de unas estrechas escaleras de caracol.

Horario de apertura

  • 9 - 19 horas (abril-septiembre)
  • 9 - 17 horas (octubre-marzo)

Tarifas

  • Normal: 10€
  • Ste-Chapelle y Conciergerie: 15€

Entrada gratuita

  • Los primeros domingos de mes (de noviembre a marzo)
  • Menores de 18 años (menores de 26 para ciudadanos UE)
  • Personas discapacitadas y un acompañante
  • Personas en paro y beneficiarios de la renta mínima de inserción social

Puedes ver con más detalle las condiciones de gratuidad y de reducción en nuestra página sobre descuentos en París.

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