Pont Neuf

Foto: Patrick Nouhailler's (recorte)

El Pont Neuf (puente nuevo) encierra una paradoja en su mismo nombre, pues hoy es precisamente el puente más antiguo de París. Y sin embargo, esta denominación sigue siendo la que mejor le conviene, pues con la construcción del Pont Neuf dio comienzo el París moderno, y empezó a quedar atrás la ciudad medieval.

Importancia del puente

Enrique IV

Aunque el puente había sido comenzado por el rey Enrique III (1578), quien realmente lo construyó y le dio su fisonomía fue su sucesor, el rey Enrique IV, el primero de la dinastía Borbón.

Enrique IV fue el primero que tuvo una idea clara de París como ciudad, y diseñó unas líneas maestras sencillas y eficaces para su renovación. El sería el primer urbanista de París, y en apenas 10 años transformó profundamente la ciudad.

El Pont Neuf había de ser la primera piedra del nuevo París soñado por Enrique IV, y realmente fue un puente "nuevo", "distinto" en muchos sentidos:

  • Fue el primero que unía las dos orillas sin pasar por la isla (tocando solo su punta occidental)
  • Era la primera vía de París que contaba con aceras, un auténtico refinamiento en su época
  • Fue y sigue siendo el puente más largo de la ciudad (240 metros)
  • Pero, sobre todo, fue el primer puente sin casas a los lados.

Los puentes solían construirse con casas porque los encargados de su construcción debían rentabilizar la operación con la venta de estos inmuebles. Pero el Pont Neuf era un puente real, regalo del rey a la ciudad, un obsequio de la nueva dinastía Borbón a la ciudad de París.

Gracias al Pont Neuf, los parisinos obtuvieron la primera vista abierta del Sena, que hasta ese momento discurría encajonado entre casas.

El éxito del nuevo puente fue inmediato. Desde que se inauguró en 1607 se convirtió en el lugar de paseo y de reunión por excelencia, repleto de gente y carruajes a todas horas. Un antiguo dicho aseguraba que siempre podían verse al mismo tiempo, a cualquier hora del día, "un carruaje, un caballo blanco, un cura y una prostituta".

El Pont-Neuf en el siglo XVIII

Icono de París

El Pont Neuf se convirtió en un auténtico icono de la ciudad, el equivalente a la actual Torre Eiffel, la imagen que todo el mundo asociaba con París. Y fue reproducido hasta la saciedad en pinturas y grabados.

Descripción

El puente consta de dos tramos, con vanos de anchura desigual:

  • El que conecta con la margen derecha, de 156 m. y 7 vanos
  • El que conecta con la otra orilla, de 85 m. y 5 vanos

Ambos se apoyan en una gran plataforma sobre la que se eleva una estatua ecuestre de Enrique IV, artífice del puente, de la plaza contigua (la Place Dauphine), de la calle que prolonga el puente (la rue Dauphine) y de buena parte del cercano palacio del Louvre.

La estatua fue encargada por la reina María de Médicis, esposa de Enrique IV, tras el asesinato del rey en 1610, y fue la primera estatua de un rey en las calles de Francia. Destruida en la Revolución, la estatua actual se construyó durante la Restauración, en 1818.

En el museo del Louvre se conservan los 4 esclavos encadenados que la estatua tenía originalmente junto al pedestal.

Respecto a la fisonomía del puente, tiene dos características peculiares:

  • Los balconcillos en forma de media luna, apoyados en torrecillas cilíndricas
  • Y los 381 mascarones grotescos que adornan la gran cornisa.

Foto: ZohaStel

La mayoría de estos mascarones son copias realizadas en el siglo XIX. Algunos de los originales pueden contemplarse en el Museo Carnavalet (de la Historia de París).

Por último, las farolas, adornadas con divinidades fluviales y delfines, fueron añadidas también en el siglo XIX.

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